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La indemnización por despido se refiere al coste que el empleador paga al empleado cuando ocurre un despido. Generalmente, el monto de dicha indemnización es establecido de acuerdo a los años de servicio del trabajador calculados de acuerdo al contrato vigente de dicho empleado y al cual se puso fin.

Cabe decir, existen muchas causas para el despido como veremos en la siguiente sección. No obstante, el despido es un acto de voluntad que ejerce el empleador como parte de su derecho para dar por extinguida la relación laboral con el empleado. Éste se debe comunicar al trabajador de manera verbal o a través de actos que lo dejen de manifiesto. Sin embargo, la normativa española exige la formalización escrita a través de una carta de despido de acuerdo al artículo 55.1 del estatuto de los trabajadores.

Para que el despido dé paso a una indemnización, se debe comunicar por escrito y en la carta deben expresarse en letras legibles el motivo y la fecha de efectos. Por otro lado, el empleador está en la obligación de dirigir un comunicado a representantes de los trabajadores (si los hubiere).

Tipos de despidos e indemnizaciones

Existen muchas causas legales de despido que están debidamente reguladas en el Estatuto de los Trabajadores en España. Específicamente, todas las causas de despido se recogen en el artículo 49 del Estatuto de los Trabajadores

Se deben diferenciar los tipos de despidos que puede realizar la empresa y la calificación de los despidos que efectúa un juez, no en todos los casos dan origen a una indemnización por despido. En este sentido se conocen los siguientes:

Por parte de la empresa:

  • Despido objetivo. Se trata de un despido realizado por causas ajenas al trabajador. En este caso, la empresa debe realizar una indemnización por despido procedente de 20 días por año trabajado. Aquí se toman en cuenta sólo 12 mensualidades como máximo e incluye una notificación de 15 días al despido.
  • Despido colectivo. Se trata de un asunto similar al despido objetivo. Sin embargo, la diferencia la marca el número de trabajadores afectados, por lo que se debe establecer otro procedimiento. En este caso, los representantes legales deben negociar la indemnización por despido procedente, pero se toma como mínimo 20 días por año trabajado.
  • Despido disciplinario. Se trata de una justificación por comportamiento grave y del cual se culpa al trabajador. En este caso, no se indemniza al empleado por la extinción del contrato. No requiere preaviso.

Por parte de un juez:

  • Despido procedente. Se trata de un tipo de calificación  para un despido que esté debidamente justificado y que haya seguido el procedimiento adecuado. En este caso, se declara como procedente y no tiene consecuencias para el trabajador.
  • Despido Improcedente. Es un tipo de calificación para un despido efectuado por parte del empleador de manera incorrecta. Sea por falta de motivos o por procedimiento indebido. En este caso, se procede con una indemnización por despido improcedente que tal como hemos mencionado, depende de los años de servicio del trabajador y su salario.
  • Despido Nulo. Un calificativo para aquellos trabajadores que gozan de especial protección por lo que no pueden ser despedidos bajo ningún motivo. Si se procede con el despido, el juez lo declara nulo. Se basa en un tipo de despido sin causa efectuado a un trabajador protegido. En este caso, la empresa debe reincorporar al trabajador y abonar salarios de tramitación. 

Es importante mencionar que la indemnización del trabajador (si aplica) se calcula en dos tramos: el primero, hasta febrero del año 2012, con 45 días por año trabajado y con máximo de 42 mensualidades. Mientras que el segundo, se toma en cuenta después de febrero del año 2012, con 33 días por año trabajado con 24 mensualidades como máximo. Esto se debe a la nueva reforma laboral aplicada el 17 de febrero del 2012.

Merece la pena denunciar por una indemnización por despido

Algunas veces la empresa al realizar el despido sabe que no existen motivos suficientes para ello. Sin embargo, al desear terminar la relación laboral con el empleado lo hace en forma de despido disciplinario, sin preaviso y reconociendo la improcedencia del mismo. Aquí aplica la indemnización, siempre que se tome en consideración la nueva reforma laboral del 2012.

Por otra parte, en algunos casos se debe interponer una demanda por despido injustificado, en el cual se paga indemnización pero la empresa no lo reconoce. Para ello, la denuncia se debe hacer en los primeros 20 días hábiles a partir de la fecha de despido. Son considerados días no hábiles los fines de semana (sábados y domingos) así como los días festivos y 24 y 31 de Diciembre. De acuerdo a lo establecido por el Estatuto de los Trabajadores en su artículo 59.3.

Las causas que derivan en la denuncia por indemnización por despido se debe a si la empresa realiza la acción sin entregar la documentación pertinente de desempleo. También aplica si no abona la liquidación, saldo y finiquito (dinero que corresponde por fin de relación laboral voluntaria o justificada) correspondiente. Aquí debes tomar en cuenta que no sólo reclamas la causa del despido para que un juez lo haga nulo o improcedente, sino que también haces lo propio por las cantidades correspondientes al finiquito.

Se concluye que vale la pena la denuncia cuando se sabe que el despido es improcedente pero la empresa no lo que reconocer. Ya que es el dinero de nuestros años de servicio lo que está en juego.